Corría la década del 60. En Argentina, una nueva generación de cineastas influenciados por las corrientes renovadoras del cine europeo (la nouvelle vague, el cine de Bergman, el cine italiano, etc) se habían corrido del cine industrial que había dominado en el país desde la década del 30 y hacían filmes donde los protagonistas eran jóvenes, donde las locaciones naturales y la ciudad tenían un papel preponderante y que intentaban reflejar el desasosiego y la angustia de la juventud.
Dentro de ese contexto se encuentra "Pajarito Gómez, una vida feliz" (1965), dirigida por Rodolfo Kuhn, quien había debutado dos años antes con "Los jóvenes viejos", película que merecería otro post con su curiosa anticipación de Jarmusch, o al menos de Martín Rejtman.
Volviendo a Pajarito, el guión fue escrito por el propio Kuhn, (no confundir con Agüero), Carlos del Peral y Paco Urondo, el poeta miembro de Montoneros, muerto en circunstancias algo novelescas (otro futuro post) en 1976.
Se trata de una parodia a los ídolos juveniles prefabricados, el periodismo de espectáculos, las promociones televisivas y las compañías discográficas, que por momentos parece preanunciar a Peter Capusotto.
La escena final, según escribió Fernando Martín Peña y yo suscribo puede ser tranquilamente el mejor final de película de la historia del cine argentino.
Aquí tienen ese final, pero yo recomiendo que la vean completa.
Va video y link.
https://www.youtube.com/watch?v=HswXMlkzSBE
Yo la ví, está buenísima,
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